
En estos días, ha caido en mis manos un libro sobre Akhenatón. Ofrece una visión que difiere un poco de la habitual locura con la que se describen los actos de este Faraón.
Akhenatón se conoce habitualmente como el Faraón Hereje, que decidió acabar con el culto politeísta y adorar a un solo dios, Atón. Durante años se le ha tratado como un loco o como un fanático religioso, cosa que a pesar de todo puede ser cierta. De todas formas, es bueno mirar un poco atrás y ver la situación del país en aquel momento.
Como ya mencioné en la entrada de Hatshepsut, había un problema importante en Egipto: el poder de los sacerdotes de Amón. Un poder que iba creciendo por momentos. Parte de la "culpa" la tenía la propia Hatshepsut que al ser nombrada hija primogénita del Dios (y ser apoyada por los sacerdotes de Amón) tuvo que pagar un alto precio. Ya por entonces, Amón o, mejor dicho, sus sacerdotes, manejaban parte de la economía del país, convirtiéndose en el "motor financiero" de Egipto. Y ese poder solo hacía que crecer y era difícil arrebatarselo.
Después del reinado de Hatshepsut, cuando Tutmosis III se vuelve a hacer con el trono, comienza un cierto distanciamiento con el culto de Amón. No exageradamente, pero si en cierto grado, ya que ellos habían dado apoyo al reinado de esta mujer. Comienza por entonces un "retorno" a los orígenes, al culto heliopolitano de Ra. Con Amenofis III se empieza a hacer hincapié en Atón (en principio no es un Dios, sino la energía luminosa del dios solar) pero con el tiempo se acaba divinizando... Hay que decir, que durante un tiempo se intentó mantener un culto "combinado" bajo la apariencia del Dios Amón-Ra, pero la llegada de extranjeros y la cada vez más grande división entre Norte (Ra) y Sur (Amón) hizo que esto fuera imposible, cobrando asi importancia Atón, que era un símbolo universal. Al principio se representaba como un halcón con un gran disco solar en la cabeza, pero con Akhenatón cambió para ser un disco solar cuyos rayos acaban en manos que sujetan Anjs (símbolos que representan la vida).
Después de Amenofis III, sube al trono (tras un periodo de corregencia como era normal en Egipto) su hijo Amenofis IV que se casa con Nefertiti. Al principio mantiene el culto a Amón y el resto de los dioses, pero finalmente decide fundar su propia ciudad, Akhetatón, y servir a un único Dios, Atón. Cambiando también su nombre a Akhenatón. Para él, los dioses (ídolos) son obras humanas, temporales, pero lo único eterno es el dios primigenio (el creador) Atum, cuya esencia se encuentra en Atón.
Toda la ciudad se encuentra basada en el culto a Atón. Incluso Akhenatón, escribe el himno a Atón (que ya transcribiré en otra entrada...). Después se ha visto que este himno tiene elementos que parecen extraídos de los Textos de los Sarcofagos (muy anteriores a ese periodo) y de un himno a Amón. La duda es: ¿le sirvieron estos textos a Akhenatón como inspiración (ya que probablemente los conocía de cuando era niño) o los combinó estratégicamente para que el pueblo sintiese que le era familiar?
En este himno hay una parte interesante:
"No hay nadie que te conozca [Atón] excepto tu hijo, Akhenatón, porque tu le has concedido el conocimiento de tus planes y tu fuerza".
De esta forma, Akhenatón no solo está negando que haya otros dioses (probablemente porque sus sacerdotes se opusieron a sus deseos) sino que además solo él, como faraón, tiene acceso a este nuevo Dios. Por está razón, los rayos de Atón, en todas las representaciones, solo tocan a la familia real. En conclusión, solo Akhenaton y su familia adoran a Atón, y el pueblo los adora a ellos. Como dijo
James Allen:
"El dios de la religión de Akhenatón es el propio Akhenatón".
Si nos fijamos, casi todo en Akhetatón tiene su replica, la ciudad combina el concepto básico del templo de Karnak, las grandes construcciones de Amenofis III en Malqata (donde tenía su palacio) y la topografía de la ciudad tebana. Existía una festividad, el festival de Opet, durante el cual la tríada tebana (Amón, Mut y Khonsu) iban en procesión por la vía sagrada que unía Karnak y Luxor. Esto tenía también su equivalente en Akhetatón, con la Vía Real, por la que desfilaban Atón (en el cielo), Akhenatón y Nefertiti. Una razón más para que el pueblo los adorara como si fuesen dioses.
La Tumba Real, fue construida en el lado oeste, en un punto que se suponía que el sol le daría casi todo el día. Pero en las representaciones de la ciudad, los rayos solares parecen surgir de dentro de la tumba. En cierto modo, Akhenatón quería rendir culto a la divinidad de la monarquía.
Podríamos ir más lejos, se han encontrado estatuas en las que Akhenatón sale representado como el dios Shu, y Nefertiti como su hermana gemela, Tefnut. De esta forma, Atón sería el padre, el creador, es decir, Atum. Y con las 6 hijas que tuvieron Akhenatón y Nefertiti, ya tenemos los 9 dioses de la eneada (aunque esto ya es rizar el rizo).

Akhenatón y Nefertiti tuvieron 6 hijas. Se cree que Akhenatón tuvo otras dos hijas de relaciones incestuosas con dos de sus hijas mayores. Y con otra de las hijas mayores también, aunque esta murió en el parto. A parte, tuvo un hijo con su segunda esposa, Kiya. Este niño se cree que es Tutankhamón (en aquellos tiempos Tutankhatón).
Durante el décimo año de reinado, comienza la persecución de los cultos a otros dioses, sobretodo Amón y Mut. Se destrozan sus estatuas, se eliminan sus nombres e imágenes... Esto hizo que cundiera el pánico entre la población de Egipto. Quizá se hizo como mecanismo para llenar las arcas. La creación de una nueva ciudad había supuesto una gran carga económica para Egipto. Akhenatón además, dejo de preocuparse de cobrar los impuestos y los tributos a los extranjeros (dejando a estos totalmente abandonados), con lo cual la economía del país iba francamente mal. Al perseguir los otros cultos, pudo meter mano en las arcas de los templos y de esta manera su "sueño" de un dios único se pudo mantener, a duras penas, unos años más. Aunque como ya he dicho, el templo de Amón era el motor económico de Egipto y al estar cerrado el país se iba a la ruina y la corrupción crecía.
Con el tiempo Nefertiti pasó de Gran esposa Real a corregente y se cree

que es Smenkhara, quien sucedió en el trono a Akhenatón. Cuando Nefertiti pasa a ser corregente, su hija Meritatón se convierte en Esposa Real (aunque se diferencia que es hija de Akhenatón).
Akhenatón muere aproximadamente en su decimoséptimo año de reinado, aunque la causa no está clara. Es probable que sufriese
Sindrome de Marfan, lo cual explicaría los extraños defectos físicos que se ven en las esculturas de esta época, que ya de por si se caracteriza por romper con todos los cánones estéticos que había habido. Los rasgos alargados de su cuerpo y la cabeza, los dedos también largos y muy finos... todo son características de esta enfermedad, que también provoca debilidad física (razón por la cual a veces Akhenatón aparece representado con un bastón). Si padeció esta enfermedad es probable que fuese ciego la mayor parte de su edad adulta, quizá eso explicaría las actitudes íntimas que se ven en los grabados de la familia real (sentido del tacto) y el culto a Atón, porque quizá aún podía discernir los rayos del sol.
Nefertiti (como Smenkhara) gobierna durante algún tiempo y finalmente muere (aunque no está claro si fue de manera natural). Entonces pasa a ser faraón Tutankhatón, que se casa con una hija de Nefertiti y Akhenatón, y por tanto hermanastra suya, Ankhesenpaatón. Con este faraón

Egipto empieza a volver al "redil" de Amón, los nombres se vuelven a cambiar por los de Tutankhamón y Ankhesenamón, y se empiezan a reconstruir estatuas de Amón destruidas anteriormente por Akhenatón. De todas formas, el culto a Atón no es "repudiado" del todo, y se intenta convivir con los dos dioses, pero el fanatismo de Akhenatón ha creado demasiado odio en el pueblo egipcio y esto resulta inviable. Tutankhamón murió no se sabe si asesinado, a causa de alguna plaga, por culpa de la enfermedad hereditaria que presumiblemente padecieron Akhenatón y su descendencia (el sindrome de Marfan), por una caida... Tras su muerte, Ay, que había sido consejero de Akhenatón (y su tío) y probablemente padre de Nefertiti, ocupa el trono casándose con la viuda de Tutankhamón. Nombra como su sucesor a su hijo, Nakhtmin, pero este es derrotado por Horemheb (general de Tutankhamón) y usurpa el trono, casándose con Mutnedjmet (probablemente hermana de Nefertiti). Con él se pondría ya fin al culto a Atón definitivamente.
Irónicamente, el mayor terror de Akhenatón acabó cumpliéndose. Horemheb, al no tener descendencia, haría subir al trono a Ramsés I, comenzado así la época ramesida. Tras Ramsés XI subió al trono Herihor, sumo sacerdote de Amón. De esta forma los sacerdotes de Amón llegaron a controlar totalmente a Egipto...